Mateo Pardal
miércoles, 26 de noviembre de 2025
DA2 Domus Artium 2002
En el contexto del arte contemporáneo, la pintura gallega se presenta como una peculiar identidad, caracterizada por una constante dialéctica entre lo local y lo global. Se muestra, a sí misma, como un territorio donde tradición y vanguardia no solo coexisten, sino que se entrelazan de manera intrínseca, aunque a veces disruptiva, creando un orden en el caos, que permite explorar la identidad desde nuevas perspectivas. Esta copla de elementos aparentemente opuestos remite al estudio de las dualidades que predominan en la percepción de la identidad, de cómo lo íntimo se genera y se revela en suma a lo universal. No es una simple categoría, la pintura gallega es un lenguaje en sí mismo.